Mostrando entradas con la etiqueta mirada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mirada. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de mayo de 2009

Graduación!

El viernes fui a la graduación de mi hermano y, bueno, fue uno de los mejores días de mi vida (por no decir el mejor de todos).



Llegué allí, y primero fuimos a la sala de actos, a celebrar la Eucaristía. En el escenario, pusieron unas sillas para que estuvieron los de bachillerato, y fuera del escenario nos sentamos los demás.

En el escenario no cabían todos con sillas, así que pusieron 4 filas de sillas, y una fila de chicos detrás de todo, de pie.

Pero no le vi en la graduación, asique pensé que estaría en la fila de atrás de todo de sillas, y que por eso no le veía. Pero al final de la Eucaristía, los de bachillerato tuvieron que pasar uno a uno por el pasillo de en medio, al lado de nosotros. Y ahí fue cuando me di cuenta de que no estaba.
Bueno, me enfadé más... Esque pensé "¿para que vengo aquí si no está?". Me enfadé tanto que... bueno xD.

Después fuimos al polideportivo, para que dieran un discurso y dieran los diplomas y todo eso.
Las familias estábamos en las gradas, y los de bachillerato en medio del poli,sentados en sillas, para que se les viera bien. Yo estuve buscando a mi hermano con la mirada, para sacarle fotos, y entonces le vi a ÉL. Faltó a la Eucaristía (no sé porqué) y vino a lo demás. Y bueno, después estuvimos ahí 1 hora y media o así.


Al terminar nos fuimos al patio, para hablar un rato. Primero me quedé con mis padres, y va ÉL y pasa justo delante mía (supongo que estaría buscando a sus padres), y me vio. Se quedó un rato mirándome (estaba como a dos metros de mí o así), me guiñó un ojo y se fue.

Después me fui con mis padres a hablar con los padres del mejor amigo de mi hermano. Y de repente oigo una voz detrás de mi que me resultaba familiar... y era él, que estaba hablando con sus amigos. Después ellos se fueron de detrás mía, y se pusieron con otro chico a hablar, a tres metros de nosotros.
Dos de sus amigos, se pusieron a hablar entre ellos, y el otro estuvo hablando con Jose. Pero mientras le hablaba el amigo, Jose me miraba a mi todo el rato. Yo no me había dado cuenta, hasta que miré para él. Estuvimos media hora seguida (y no exagero) mirándonos todo el rato, sin bajar la mirada ni un sólo segundo, y sonriéndonos uno al otro.

Y esque yo pensé "el amigo está hablando con jose, pero jose no le hace caso porque me está mirando a mi todo el rato, ¿el amigo éste se da cuenta o esque es ciego?".
Y al terminar la media hora mirándonos (que a mi me pareció diez segundos, y cuando miré la hora y me di cuenta de que llevábamos media hora me quedé :O), nos fuimos de allí.
Llevamos a mi hermano a la cena y nosotros nos fuimos a casa.

Después de la cena que tenían ellos, se fueron a un bar, y llegaron a casa a las 6 y media de la mañana.


En resumen; un día que nunca olvidaré :)

jueves, 12 de febrero de 2009

Hundirnos en una mirada

El cielo lleno de nubes negras, preparadas para soltar todo el agua que puedan. Un último suspiro que me ayuda a seguir adelante y a aguantar las 8 horas diarias, y salgo del bus por la puerta de atrás. Me doy la vuelta para esperar a mis amigas que se han quedado atrás. Miro al cielo, parece que las nubes están esperando a que nos podamos refugiar en algún lado para que no nos mojemos. De repente, él se me va acercando. El corazón casi me sale del cuerpo al verle. Cada vez estaba más cerca, cada segundo me parecía un siglo. Ya podía distinguir sus ojos mirándome, a pesar de que el cielo estaba muy oscuro.

Cada paso de él parecía un golpe...¿o era mi corazón palpitando? No lo sé, sólo podía oír un bum bum como un tambor. Estaba casi a mi lado cuando me empezó a sonreír. En ese momento no me importaba la lluvia, el cielo, ni siquiera mis amigas. Estaba centrada en él, y era lo único que me importaba.

Cuando pasó por mi lado, me cogió de la mano, y me volvió a sonreír. Eso me saco a mi otra sonrisa que no pude contener. Sus ojos estaban clavados en los míos, y los míos en los suyos.
No me quería separar de él, que nunca se acabara ese momento, que siguieramos así SIEMPRE.

Me miró con esos ojos tiernos que tiene... Yo me hundí en su mirada mientras pensaba "por favor, hagas lo que hagas, no me sueltes". Pero por lástima, mi deseo no se cumplió. Tuvimos que separarnos, poco a poco, ya que parecía que ninguno quería irse. Los dos estábamos tan bien asi... pero el timbre estaba tocando y nos teníamos que ir...

A paso de tortuga, me fui despidiéndome y me reuní con mis amigas. Pero vi que él, mientras se iba, miraba para atrás, como si estuviera esperando a que volviera a junto de él...
Durante toda la mañana estuve recordando ese momento... esa mirada y esa sonrisa que llenó de luz toda la oscuridad del cielo.


...Tercera hora. Nos habíamos quedado algunos mirando unos carteles en los pasillos. Yo y una amiga mía descansando en un banco, hasa que le vi acércandose. Me levanté como un rayo y cogí a mi amiga del brazo, obligándola a levantarse.
ÉL pasaba a mi lado. Me quedé mirándole, esperando un momento como el de por la mañana, pero no pasó lo mismo. Me había visto, pero no pudo quedarse conmigo, a mi lado. Mientras andaba, intentaba girar la cabeza para verme, ya que sabía que estaba allí. De repente, se paró. Creía que no pasaría nada; que estaba esperando a algún amigo suyo, pero no era así. Se giró, me miró y una sonrisa de su parte pudo sacarme toda la felicidad que no tenía. Se fue despacio, mientras mi corazón intentaba ir al ritmo normal...

SIEMPRE TUYA

lunes, 2 de febrero de 2009

Cinco minutos

Vuelta a la rutina. Lunes, a última hora. Todo el mundo hablando y yo, como siempre a esa hora, pensativa y con un dolor de barriga por los nervios tremendo. Los segundos pasan, oigo un tic tac del reloj a la vez que un bum bum de mi corazón. Parece que me va a salir al otro lado de la clase. Y por fin, el sonido del timbre.
Salimos pitando de clase, todos a la vez, como si fuera el mismísimo infierno. El profesor se queda dentro, recogiendo esos malditos apuntes que tanto odiamos... Voy a la clase de enfrente y, casi empujandola, me llevo a mi mejor amiga al patio. Allí, nos entretenemos con un tema.

Cinco minutos después, directas al bus. Y, como deseaba, el ya estaba allí.
Subo de un tirón, pero esta vez quería verle, que esa mirada del jueves se repitiera. Y, por una vez en mi vida, mi deseo se cumplió. Gracias a que unos chicos no paraban de cambiarse de sitio, tuve que esperar cinco minutos enfrente de él, a que dejaran pasar.

Unos cinco minutos delante de él, unos cinco minutos que nos estuvimos mirando, unos cinco minutos de sonrisas y miradas tiernas...unos cinco minutos maravillosos.
No dejaba de sonreirme, yo mientras no podía dejar de mirarle a esos ojitos marrones que me llenan de alegría.

Pero, como todo momento, se tuvo que acabar. Cinco minutos son cinco minutos, no diez, ni una eternidad. Lástima, la verdad. Y a paso de tortuga cuesta arriba, me voy para mi asiento. El más cercano posible a él. Para cuando me siento, viene detrás mi mejor amiga y me dice lo que estaba esperando... "Cuando pasaste, no paraba de mirarte! Y cuando te fuiste a sentar, siguió mirándote". Esas palabras me llenaron de amor, alegría, y todo lo bueno que se te ocurra.

Porque el amor es lo más bonito del mundo...

{Y yo que pensaba que hoy no iba a pasar nada especial... . Lo malo esque cuando le miro, no me atrevo ni a decirle hola; me quedo en blanco! Pero mañana sí, le diré algo...)